Cine

Análisis – El hoyo (2019)

26 personas poseen más dinero que la mitad de la población mundial. Solo en 2018, los ingresos de los multimillonarios aumentaron $2.500 millones por día, mientras que los ingresos de los más pobres disminuyeron en un 11%.

Los que han estado en teletrabajo las últimas semanas entenderán cuán agotado me pude sentir el viernes por la tarde, tanto que no podía dormir a pesar de que los ojos querían bajar las cortinas y apagar las luces. Y si el cansancio mental no fuera suficiente, el temor por la propagación de la pandemia, las muertes, la situación económica mundial y la incertidumbre que eso genera en todos nosotros.

Pero como al mal tiempo, buena cara, es más que necesario activar válvulas de escape y una que siempre me funciona es Netflix. Días atrás me recomendaron algunas películas en ese portal y la que seleccioné no solo me mantuvo despierto por hora y media, sino que me desveló por completo.

¡Antes de continuar, hago el debido Spoiler Alert! 

No contaré detalles, pero si algunos eventos importantes que permitirán dar forma al relato. 

Piense en algo que desee muchísimo, ¿qué estaría dispuesto a hacer para conseguirlo?

En la película “El Hoyo”, Goreng (su protagonista) no imaginaría que al entrar al CVA (Centro Vertical de Autogestión) se enfrentaría a lo más cruel jamás conocido; la naturaleza humana en su estado más primitivo.

Goreng deseaba homologar su título universitario y aprovechar el aislamiento para dejar de fumar, sin embargo, desconocía que el CVA realizaba experimentos con humanos. En el hoyo todo gira alrededor de la comida, la supervivencia depende de ella y el que primero come se olvida de los demás. 

Las personas inscritas al programa no podrían abandonarlo antes del tiempo pactado con la administración del CVA y cada mes serían reubicadas en un piso distinto. Al ingresar podían seleccionar un único objeto que los acompañaría durante su estadía, Goreng llevó el libro Don Quijote de la Mancha. El número de cada piso estaba asignado de manera ascendente y vertical, por tanto, a mayor número de pisos, menor probabilidad de recibir alimentos, pues las personas de niveles superiores acababan con estos.

Micro resumen: 48 – 171 – 33 – 202 – 6 – 333 

Todos debían compartir su espacio con alguien más. El primer mes Goreng conoció a Trimagasi en el piso 48. Se trataba de un señor mayor que tuvo que escoger entre un Hospital Psiquiátrico y el CVA. Trimagasi evidenció ser un hombre xenofóbico, egoísta e individualista. El representante ideal de los males más arraigados en la sociedad moderna

-¿Es usted comunista?

-¡Razonable! lo justo sería racionar la comida.

-¡Los de arriba no escucharán a un comunista!

-¡Pues empezaré con los de abajo!

-Los de abajo, están abajo

El hoyo (2019), diálogo entre Goreng y Trimagasi

El segundo mes ambos fueron enviados al piso 171, un espacio triste, colmado de muerte y deshumanización.

El tercer mes Goreng fue enviado al piso 33 junto a Imaguiri, una mujer idealista, de principios en apariencia sólidos, tradicionalista. El objeto que llevaba consigo era su perro salchicha llamado Ramsés II. Ella ingresó al programa debido a que tenía cáncer, pero juró que desconocía el funcionamiento del hoyo, aunque había trabajado con ellos los últimos 8 años. Imaguiri representa a quienes apoyan causas; aún sin creer en ellas o sin que les importe, siempre que les beneficie.

-Si todo el mundo comiera solo lo que necesita, la comida llegaría al nivel más bajo.

-Aquí dentro no es tan fácil.

-No, no lo es. Ni aquí, ni fuera, pero algo debe pasar en el CVA tarde o temprano, algo que haga florecer una solidaridad espontánea. 

El hoyo (2019), diálogo entre Goreng y Imaguiri

El siguiente mes fueron enviados al piso 202, donde se despedirían para siempre. 

El quinto mes, en el piso 6, Goreng tuvo de compañero a Baharat, un loco de buenas intenciones, un hombre humilde que fácilmente sería manipulado, un hombre que cree y estaría dispuesto a sacrificarse por una causa aunque no la entendiese.   

Ambos decidieron rebelarse contra el sistema y descender hasta el último nivel.  En el piso 333 descubrieron el mensaje que desafiará el experimento completo de la administración. Al final, Goreng leyó de Don Quijote de la mancha: 

El grande que fuera vicioso, será vicioso grande y el rico liberal será un avaro mendigo. Que al poseedor de las riquezas no le hace dichoso tenerles, sino gastarlas. Y no el gastarlas como quiera, sino saberlas bien gastar

Cervantes. Don Quijote de la Macha (1605)

Análisis: Los de arriba, los de abajo y los que caen

Al igual que un libro, el cine tiene dos historias. La primera es la historia visible, aquella desarrollada por los personajes, en un tiempo y espacio determinado. La segunda es mucho menos superficial y corresponde a una visión, a lo que en realidad se quiere expresar, es el uso de la primera como vehículo para trasladar el mensaje con efectividad. 

El Hoyo es una película de crítica social, que logra de manera extraordinaria concertar dos historias en una misma realidad. 

Al inicio del rodaje, Trimagasi dice “Hay tres clases de personas: los de arriba, los de abajo, los que caen”. De igual forma, en nuestra sociedad existen grandes brechas de desigualdad que han diferenciado a los de arriba (clase muy alta), los de abajo (clase muy baja) y los que caen (la debilitada clase media). En la mayoría de los países, los ricos son cada vez más ricos, los pobres cada vez más pobres y la clase media socavada y exhausta. 

-¿Qué vamos a comer? 

-¡Lo que le sobre a los de arriba!

El hoyo (2019), diálogo entre Goreng y Trimagasi

A pesar de que la administración preparaba el platillo preferido de cada una de las personas inscritas, los niveles superiores arrasaban con todo para mantener su statu quo, olvidando por completo que existían niveles inferiores y que en algún momento descenderían a esos niveles. El Hoyo no era el problema, tampoco la administración (que representaba un estado creado), sino aquellos que estando en posiciones superiores acaparaban sin piedad los recursos que podrían mantener con vida a los demás.  

El guion de esta película es especialmente interesante, conduce al espectador hacia una ruta a definir según sus creencias y experiencias, invitándolo asertivamente a comparar entre dos escenarios paralelos, donde los problemas planteados comparten su origen: la desigualdad, la crueldad y el egoísmo.

El Hoyo es una película española de 2019, dirigida por Galder Gaztelu-Urrutia, disponible de Netflix. 

Diario de un loco 2020

4 comentarios en “Análisis – El hoyo (2019)”

  1. Importante también agregar que del hoyo sólo uno logró salir.
    El entendimiento nace con la meditación , la razonabilidad y la objetividad, comportamientos que se vuelven nulos para la mayoria al enfrentar situaciones extremas.

    Le gusta a 1 persona

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